Un perro hiperactivo y que se emociona muy fácilmente pero aun así consigue calmarse… ¿Cómo lo hace?

Bueno. Lo primero que debes saber es que no soy un experto en mindfulness, ni en yoga, ni en reiki. Tampoco tengo ninguna formación en actividades relajantes para perros.

Si crees que esto puede ser un problema para ti y que no tengo nada que aportarte, lo mejor es que dejes de leer aquí mismo.

 

*Esta página va dirigida a personas que conviven con un perro que se pasa rápido de la raya o tiene problemas para concentrarse y quieren descubrir la forma de calmarlo en el día a día.

 

¿Sigues por aquí? Bien, mira entonces con atención la foto de abajo.

Ese es Martin, quizás mi perro más loco, más emocionado de la vida como me gusta a mí llamarlo. Un perro que puede pasar, en menos de un segundo, de estar tumbado angelicalmente como lo ves en la foto, a saltar, girar, ladrar o no parar con sus patas en el suelo.

 

Sí, en menos de un segundo.

Esto tiene sus ventajas, sobre todo si tú también eres una persona activa y practicas algún deporte canino, pero a la larga puede resultar un poco preocupante para la convivencia.

Mira.

Yo no soy una persona de estar tumbado en el sofá todo el fin de semana.

Me gusta salir, correr, moverme e ir al monte con mis perros.

Con esto consigo cubrir sus necesidades cada día para que luego estén más tranquilos en casa.

 

Pero un día pasó algo…

Iba corriendo con Martin y me doblé un tobillo, el derecho.

 

Me dolía tanto que tuve que parar de correr y sentarme en una piedra a descansar. Casi no podía andar.

Si me echaba la mano al tobillo veía las estrellas. La cosa parecía grave.

Lo primero que pensé fue en cómo iba a hacer mañana. No pensé en mi tobillo ni en nada de eso, no. Pensé en el día siguiente.

¿Cómo iba a salir con mis perros al monte para quemar toda su energía y que luego estuvieran calmados en casa?

 

La idea de no poder hacer deporte con mis perros me aterraba. Si yo fallaba no tenía ni idea de quién iba a encargarse de cubrir la necesidad de actividad que tenían.

Conseguí llegar con Martin a casa a duras penas. Tenemos el monte solo a 500 metros, pero me costó llegar.

Abrí el portal y me senté en el jardín intentando pensar. Estaba preocupado, nervioso, estresado.

Cuando mi chica Silvia me vio también se asustó un montón:

«pero qué te pasa, ¡estás blanco!».

 

Como para no estarlo. Un tobillo hecho una mierda y sin saber qué iba a hacer con los perros.

Poco a poco Silvia consiguió calmarme y ver a nuestra hija Xela, que ya había salido de casa y estaba jugando con Martin, también me ayudó a sentirme mejor.

El resto del día fue de reflexión.

 

Llevaba muchos años con ese tipo de vida activa con mis perros y era la primera vez que me veía en esa situación. Sin poder salir a correr con ellos.

A raíz de aquello tuve claro que necesitaba un plan B. Necesitaba estrategias para calmar a mis perros en el día a día ahora que durante un tiempo no podría hacer ejercicio con ellos.

¿Y sabes qué?

Doy gracias por haberme doblado el tobillo aquel día con Martin por el monte.

 

Investigando y pensando, sin pretender sustituir al ejercicio diario, descubrí un montón de ejercicios fáciles que podía hacer en casa para fomentar la calma de mis perros.

 

Para ayudarlos a gestionar mejor sus impulsos,

a pensar para resolver retos

y a cambiar entre la emoción y la calma.

 

Igual que mis perros quemaban energía corriendo libres por el monte, también hay cosas que podemos hacer en casa para cumplir el mismo objetivo: conseguir que se calmen.

 

Desde entonces convino las dos cosas y ya no me preocupa tanto volver a tener otro accidente. Si algún día no puedo salir a mover el body con mis perros por lo que sea, hago cosas en casa con ellos que los calman casi más que hacer treinta minutos de ejercicio.

Toda esa información la he puesto en este curso, con el que entre otras cosas aprenderás:

«El objetivo principal de este curso es ayudarle a tu perro a calmarse mientras entrenas con él o pierde el control ante cualquier situación diaria. Que no se emocione tan fácilmente hasta el punto de que te resulte imposible recuperar su foco. No puedes cambiar cómo es tu perro, pero tampoco se trata de resignarse y tener que aguantar su locura. La calma y la concentración se pueden aprender y enseñar como cualquier otra habilidad«.

¿Podré tener un perro que consigue calmarse, que sabe pasar de la emoción a la calma y lograr que ese cambio sea duradero en el tiempo?

*Con este curso vas a entender, primero, por qué tu perro parece perder el control con todo y después aprenderás cómo calmarlo en el día a día desarrollando su control de impulsos, practicando el cambiar entre impulso alto y calma, además de enseñarle a resolver juegos mentales.

* Pago seguro con tarjeta de crédito o PayPal.

Curso desacelerando. 75€

Impuestos incluidos.

 

Tengo unas preguntas Fer, ¿te las puedo hacer?

Claro, vamos a por ellas.

¿Cuánto tiempo necesito para hacer el curso?

Necesitas un mínimo de 5 minutos al día para dedicarle a tu perro, pero sin presión. Sin presión porque una vez compras el curso tienes acceso para siempre. Se podría decir que no tienes un límite de tiempo para completar el curso. Lo que sí te aconsejo es que dediques por lo menos 5 minutos de tu ajetreado día a entrenar con tu perro.

¿Es caro este curso?

No. Pagar 75€, que es lo que cuesta por ejemplo un saco de 15 kilos de un pienso de gama alta, por un curso online con soporte y acceso para siempre, a mí desde luego no me parece caro. No sé a ti.

¿Es un curso complicado de llevar a la práctica?

En verdad, no. Si estás acostumbrado a entrenar con tu perro y tienes buenas mecánicas, no te costará demasiado tener éxito en los ejercicios. Si partes de cero con tu perro, tampoco será un problema porque el curso está estructurado de los juegos más fáciles a los más difíciles, por lo que es sencillo organizarte para mantener un nivel de dificultad acorde a tu nivel y también al de tu perro.

¿Qué perfil es el recomendado para este curso?

Sencillo. Personas que disfrutan entrenando con su perro y conviven con uno al que también le encanta hacer cosas pero que se emociona con mucha facilidad y quieren ayudarle a calmarse. Para esas personas y para esos perros es el curso. Igualmente si tu perro no pierde los papeles en segundos pero quieres mejorar su control de impulsos y retarlo mentalmente, también le sacarás partido al curso.

¿Tiene soporte para preguntarte mis dudas?

Sí. Y además para siempre. Podrás hacerlo por email desde un formulario específico dentro del mismo Campus. Luego también tienes para comentar al final de cada lección. En ambos casos contesto yo personalmente. Has de saber que este soporte es exclusivo para mis alumnos, no contesto dudas que me lleguen por cualquier otra vía y que no sean de mis alumnos. El soporte, para quien paga por mis cursos.

¿Es una buena inversión?
 
Si quieres mantener la emoción de tu perro controlada y ayudarle a calmarse sin perder continuamente la paciencia con él, en este curso aprenderás cómo hacerlo. Ahora, tú decides.
 
 

* Pago seguro con tarjeta de crédito o PayPal.

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