Esos perros muy estresados

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Sandra Córdoba Lloria

    Qué genial Fer, gracias por el bonus, nos va a venir súper bien ! 😀

    Con Mossen tengo un poco ese problema. No se pone especialmente nervioso cuando sale a la calle (además llevamos un año trabajando el ponerles el arnés cuando estén tranquilos y que no salgan por la puerta de la calle desbocados, con lo que suele salir bastante tranquilo), PERO, la calle son mil estímulos para él… y presta atención a todo menos a mí. Va todo el tiempo mirando a ver si encuentra un conejo o un erizo (cuando hacemos paseo por el monte) y como encuentre un rastro ya sí que deja de existir todo lo demás. Si vamos por ambiente más «urbano» está fijándose continuamente en si aparece un perro (se nota que cuando ve a una persona que parece que lleve una correa en la mano se pone «alerta» y si esta persona lleva una bolsa de la compra o similar ya se relaja). Si pasamos por sitios donde hay coches aparcados no para de mirar a ver si encuentra un gato debajo…
    En fin, el caso es que los premios cuesta muchísimo que los coja (se los tengo que dar en boca después de llamarlo y que se gire un poco hacia mí y solo los coge si no hay nada que le esté llamando la atención). Estos días de navidad hemos estado practicando con desencadenantes y era complicado que cogiera premios aunque el perro estuviera muy lejos… (a veces no es que no lo cogiera por el perro, simplemente estaba a otras cosas…)

    No sé, después de estos días la verdad es que me he replanteado si estaba haciéndolo bien o si debería hacer algo previo, así que esta lección me viene de perlas.
    Recomiendas hacer este ejercicio también en este caso? (he probado algún día a sentarme y tirar premios por el suelo, pero en cuanto se los acaba se queda con la mirada perdida olfateando el aire a ver qué pilla…)

    1. Campus Fer

      ¡Hola Sandra!

      A ver, cuentas bastantes cosas interesantes por aquí, a la par que muy habituales. Todas tienen margen de mejora.

      Vamos:

      Lo primero a comentarte es que no conozco ningún problema de comportamiento que no deba tratarse de forma holística. La reactividad, aún más. Esto de tratarlo de forma holística se refiere a atacar el problema desde muchos flancos diferentes.

      Por ejemplo, para la reactividad habría que trabajar: la reducción del estrés, el control de impulsos, el bienestar del perro en general, la atención en nosotros, el vínculo… Dentro de todo eso tocar la alimentación, el descanso, etc… ¿lo ves?

      Entonces, lo que te pasa a ti en esos casos con Mossen, tienes que tratarlo por separado, independiente a la reactividad a desencadenantes. Bien con el ejercicio que propongo en la lección (claro que te lo recomiendo en tu caso), o ganándole terreno a todas esas distracciones ofreciéndole a Mossen valor por decisiones alternativas buenas: no pasa nada si se centra en un gato durante el paseo. Tú solo espera con la correa sujeta al inicio, y tan pronto él se pare un poco, desvíe la mirada o haga además de desconectar, lo marcas y lanzas un premio al suelo. Para estos casos tienes que utilizar tus premios de mayor valor.

      Luego, si Mossen está «a otras cosas», tú no intentes captar su atención. Solo dejar que observe el entorno, espera y tan pronto tome una pequeña decisión buena, como mirarte o girarse hacia ti, premio en boca o al suelo. Esta dinámica hacerla cada día en ambientes diferentes. No cortas su interés por esas cosas que le gustan, sino que al mismo tiempo ofreces valor por estar también contigo.

      Creo que se entiende… Ahora, a entrenarlo.

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