La paranoia de configurar sesiones con desencadenantes

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Ana Vera y Lenú

    No tengo sitios adecuados para realizar el contracondicionamiento cerca de mi casa… 🙁 Utilizo un par de plazas grandes, en las que más cómoda me siento, aunque suele haber muchos muchos estímulos (gente, niños, bicis…). Veo venir los perretes desde lejos y tenemos vías de escape. No son los mejores sitios, pero espero que sirvan!

    1. Campus Fer

      A ver, al mismo tiempo que sé que dedicar un rato cada semana a buscar y encontrar sitios nuevos para entrenar el contracondicionamiento puede ayudar mucho, el trabajo que supone es grande. Es como cansado… Pero de verdad que vale mucho la pena. A veces parece que no pero tenemos pequeños buenos sitios delante de nuestros ojos. Tú nunca dejes de explorar. Quizás, además del sitio, puedas configurar o planificar también las mejores horas del día para ir, esas en las que hay menos estímulos.

    2. Sandra Córdoba Lloria

      Hola Ana, yo vivo en el campo así que para encontrar desencadenantes tengo que meter a Mossen en el coche y hacemos una excursioncita al pueblo (que además le encanta).
      Es un rollo y no sé si tendrás la opción… pero a veces coger el coche 5 minutos para encontrar un buen sitio merece la pena 🙂

      Ánimo!

    3. Carolina Yuste Ruiz

      Vivir en Madrid Ciudad no ayuda, yo tengo algunos parques así cerca de casa, pero llenos a todas horas de desencadenantes de reactividad.estoy saliendo últimamente a las once-doce de la noche y a las seis de la mañana (mi necesidad de descanso no me da más margen), pero es inútil, hay perros. He de dicir también que no dispongo de coche diariamente para llevarme a Rayo lejos. Salir por mi zona casi a cualquiera hora es una carrera de obstáculos. Además, aunque no es de esta lección aprovecho ahora que escribo para decir que Rayo tampoco es un motivado en absoluto, las salchichas y el paté le motivan algo más pero ni con esas, es muy difícil jugar con él en casa, sabe muchos trucos porque los aprende rápido( sienta, vuelta, muerto etc..) pero el contracindicionamiento con el politono del móvil me está costando muchísimo, no quiere,no le motivan nada. Asique salgo a la calle a enfrentarme a todos los desencadenantes que no puedo evitar sin ningún tipo de preparación previa, es imposible. Lo único que puedo hacer es salir corriendo y el perro va( porque está atado) con la cabeza hacia atrás , gruñendo , moviéndose espasmodicamente para zafarse de la correa hasta que estamos lejos y aún así, luego se pasa tanto tiempo en estado de nervios, que no olfatear con premios ni nada, toca ir a casa o asumir que sera un paseo perjudicial( a veces no ha hecho sus necesidades cuando ya nos hemos visto en esa situación y pues tiene que hacerlas) .
      No se en que estoy fallando pero me está costando demasiado, y ver que el perro tampoco tiene actividad en casa, no le gusta jugar, pues me da mucha pena porque está todo el día aburrido. Cuando vamos a casa de mi madre que tiene parcela y una perra a la que tolera tratamos de entrenar, pero ahí aunque no hay perros hay pájaros , hay bichos, hay ratones y mil cosas que le importan más que yo y que la comida, alucinante, creerá que vive del aire este perro. Te lo he puesto difícil supongo para pedirte consejo no? Pero lo necesito.

      1. Campus Fer

        A ver Carolina, vamos un poco por partes para intentar darte unos consejos. Tú tranquila que al principio se hace mas difícil encontrar el camino, pero eso es bueno, significa que te has puesto las pilas para buscar una salida, pero como te digo a veces no se nos pone fácil encontrarla. Así que no desesperes, es normal lo que te está pasando con Rayo. Entonces:

        – No te preocupes porque haya desencadenantes en los parques, tiene que haberlos, si no no podrás entrenar el contracondicionamiento. Tú sondea primero esos momentos en los que crees hay menos, y si no busca un sitio específico del parque donde Rayo pueda verlos pero estar «a salvo»; normalmente más lejos para poder verlos a distancia. Si tienes también cerca una salida por la que irte si las cosas se ponen feas, estupendo.

        – No necesitas el coche todos los días para irte con Rayo. Cuando dispongas de él, aprovéchalo y vete, aunque solo sea un día a la semana.

        – En cuanto al ejercicio de contracondicionamiento inicial y la motivación por la comida. Dos consejos: primero entrenar con Rayo en ese momento del día que sabes tiene más motivación por la comida, que está con más ganas de comer, vamos. Y luego tienes que seguir experimentando con premios. Has mencionado solo la salchicha y el paté… Hay una lección del programa en donde hablo de cocinar premios con ingredientes humanos, sobre todo carne, queso, etc… Es esta. Tienes que seguir probando, experimentando. Otra cosa que debes entrenar con esto de la comida, es transferirle aún más valor del que tiene primariamente para Rayo. Por ejemplo: piensa en una actividad que le guste mucho hacer a Rayo, como por ejemplo nadar (no sé, es un ejemplo). Pues imagina que ve una piscina… Tú lo tienes con la correa y echas un premio al suelo para que lo coma, y tan pronto lo hace, te pones muy contenta y te vas corriendo hacia la piscina para dejar que se tire. Esto si lo haces muchas veces, al final el valor que tiene para Rayo bañarse se va a transferir también al premio, que acabará teniendo mucho valor para él y motivándolo también. De todos modos, ese ejercicio del móvil es solo para ti, para que sepas cuándo es el momento apropiado para darle el premio a Rayo y cómo. Quizás te pueda ayudar también conectar con Rayo un poco antes de hacer el ejercicio: jugando, haciendo juntos una actividad que le guste, buscando un momento del día que lo veas alegre, etc… No sé, son ideas.

        – Tienes que aprovechar ese filón de casa de tu madre, a donde a Rayo parece gustarle ir. Esa motivación que tiene ahí puedes aprovecharla para entrenar en ese mismo sitio. Imagina que aparece un pájaro y tú tienes a Rayo de la correa… Está mirando al pájaro pero en un determinado momento te mira a ti… ¡Genial! Ahí se lo comunicas de forma alegra con un «muy bien» o lo que sea y le das un premio de comida. Ese premio va a tener mucho más valor para Rayo, porque él también está más motivado, que el que le das en el salón de tu casa. Entonces ese premio se cargará de valor para el futuro.

        Y para terminar, tú no estás fallando en nada, en absoluto. Que te esté costando no quiere decir que estés fallando, sino que tienes que seguir insistiendo y probando, nada más.

        Venga, a por ello.

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