¿Nos tomamos un tripi?

Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. Javier Pérez Iriarte

    Hola Fer! En nuestro caso nos ha surgido la duda al ver las 3 fases para la adaptación a la dieta rica en CH (nuestras perras comen dos veces al día).

    Fase 1: Se trataría de cambiar de pienso a uno con menos cantidad de proteina y además complementar con algo de CH. (No sabemos si mezclar ese CH con su pienso o dárselo a parte)
    Fase 2: Se trataría de con su nuevo pienso menos proteico darle una segunda comida dentro de las 2h siguientes que consistiría en solo CH.
    Fase 3: ¿Qué diferencia hay en esta fase? ¿Qué habría que hacer?

    El resumen de arriba es como lo hemos entendido nosotros, pero no nos ha quedado nada claro. Un abrazo!

    1. fernandopef

      Bien. Lo primero recordar la importancia de consultar todo esto con un especialista y adaptarlo a cada caso particular. Todo de lo que hablo en la lección es a modo informativo, para saber que existe esta posibilidad que debe ser guiada por un profesional. Dicho esto, hago un pequeño resumen respondiendo a tus cuestiones:

      1.- La idea será siempre facilitar la entrada de triptófano en el cerebro, y para eso lo mejor es primero proporcionarle proteína al perro. Y mientras esa proteína se absorbe, dar los carbohidratos.

      2.- Entonces lo ideal sería cambiar de dieta de forma paulatina. Bajar la cantidad de proteínas. Esto puede ser buscando un pienso diferente o trabajando con la dieta natural, tipo BARF. Si se hace cambiando solo el pienso, pues empezaríamos metiendo el nuevo pienso poco a poco, como un 10% cada día mezclado con el viejo hasta llegar al 100% del nuevo.

      3.- Y lo último, al hacer ese cambio también daría menos cantidad de pienso para dejar sitio a una cantidad pequeña aparte de CH. Esta sería en las 2 horas siguientes a la anterior comida. CH pueden ser patatas, arroz integral, zanahorias, guisantes… y en esa dosis meter un complejo de vitamina B6 (todo esto, repito, con un veterinario especialista).

      Qué pasa con todo esto: pues que los cambios se observarán pasado el tiempo, no es inmediato. Pero mezclado a la larga con el trabajo práctico del programa, el enfoque es muy holístico y puede funcionar muy bien.

      También que a veces el perro no quiere comer la dosis sola de carbohidratos, así que tocará mezclarlos con el pienso o, en el peor de los casos, buscar un pienso con un valor muy bajo de proteína, menos del 20%, y dar solo eso.

      Espero que con todo esto os quede la lección un poco más clara.

  2. Javier Pérez Iriarte

    Gracias por la aclaración Fer 🙂

    1. fernandopef

      Gracias a vosotros. Me alegra que os haya ayudado la aclaración.

  3. Sandra Córdoba Lloria

    Nosotros a Tifus tuvimos que medicarlo con Trazodona (Deprax) para tratar su ansiedad por separación (asesorados por una etóloga veterinaria y con una terapia de desensibilización progresiva). Habíamos llegado a un punto horrible con este tema, él se ponía tan ansioso cuando yo salía de casa que lloraba, gemía, ladraba, empezaba a hiperventilar, le sudaban las almohadillas de las patas, babeaba lo que no está escrito, rompía cualquier cosa que se le pusiera en el camino a la puerta de casa o a la valla y se escapaba A CUALQUIER PRECIO (haciéndose heridas, yéndose corriendo desbocado a buscar por la carretera donde me había ido… bueno, un show). Con todo esto era imposible realizar una desensibilización ya que se ponía histérico en cuanto me acercaba a la puerta de casa…
    Empezamos con una dosis elevada (solo cuando yo me tenía que ir de casa). Gracias a esto podía prestar atención al kong que le dejábamos cuando nos íbamos y poco a poco fuimos reduciendo la dosis hasta que únicamente siguiendo siempre la misma «rutina de salida de casa» él ya tiene asumido que «si nos vamos de esa manera, volvemos» y se queda tranquilo.
    Con Tifus la situación era muy extrema (hubo un par de días que tuve hasta que faltar al trabajo…), pero con Mossen, para la reactividad, no nos hemos planteado el tema de la medicación. Si fuera necesario en algún momento futuro por cualquier cosa, sabemos que es un recurso más que está ahí y puede ayudar muchísimo, pero, por el momento, con paciencia y siguiendo las indicaciones del curso yo creo que está avanzando muchísimo ^^

    Muy interesante todo el tema del triptófano. Me hace gracia porque es algo que había tenido en cuenta para mí pero no se me había pasado por la cabeza tenerlo en cuenta también para ellos! Gracias Fer

    1. Campus Fer

      Gracias por contar tu experiencia, Sandra. La verdad es que los perros lo pasan fatal con la ansiedad por separación; quizás eso, la reactividad y los miedos es donde la medicación puede ayudarnos más. A veces incluso es necesario porque el grado de estrés en el perro es tan alto que nunca está preparado para afrontar ningún entrenamiento. Así que gracias de nuevo por escribir porque, siempre asesorado por profesionales, hay que desmitificar la medicación en perros. Al igual que ayuda a los humanos, también ayuda a los perros.

      Veo también que has estructurado una buena rutina para el problema de la ansiedad por separación y te felicito. Lograr esa tranquilidad cuando te vas de casa y sobre todo saber que tu perro no se queda pasándolo mal, es un alivio brutal. En fin, como hay un curso aquí en el Campus sobre eso, estoy muy sensibilizado con el tema. Nada, por si alguien lee este comentario, apunto que hay un programa en el Campus que viene con un curso de ansiedad por separación. Es aquí

      También estoy de acuerdo contigo. Nunca me plantearía la medicación ya de primeras, sin haber entrenado durante unos meses y haber establecido una rutina. Pero sirva la lección para que, si fuera necesario, la medicación está ahí para ayudar. SIEMPRE asesorado por profesionales.

      Y sí, todo lo que cuento en la lección es sobre todo a modo informativo. Saber que existe todo eso y que se pueden hacer cosas tanto con medicamentos, como con suplementos y también con la alimentación. Combinando todo eso con el entrenamiento, los resultados pueden ser muy buenos.

  4. GEMA RODRIGUEZ REYERO

    Hola Fer!
    Yo tengo que decir que cuando cambiamos de veterinaria a una veterinaria etologa (Maria, la chica gallega que me recomendaste), que pasaba consulta en una clinica de Madrid, fue muy bueno el cambio, por como trata María a los animales. Pero nosotros no notamos casi cambio con la medicación, con la que estuvo casi 6 meses y que luego fuimos quitando paulatinamente, porque no le servia de nada.

    Es con los ejercicios de tus programas y tus consejos con los que realmente estoy notando los cambios en Rona, asi que de momento no creo que vuelva a la medicación.

    A Rona, no le sirven ni los collares ni los sprays que despiden feromonas de la madre ni nada de eso. Creo que hay que saber todas las opciones y ver cuales son las que mas convienen a tu perro.

    Gracias como siempre

    1. Campus Fer

      ¡Hola Gema!

      Claro, la mezcla entre medicación y terapia conductual es lo que da mejores resultados. Y por supuesto que la medicación puede funcionar o no, como ha pasado en el caso de Rona. La medicación ayudaría solo a que el perro se sintiera mejor para luego tener más éxito con la terapia, por eso me parecía importante mencionarlo en el programa como punto a tener en cuenta.

      No cerrarse a medicar a un perro o considerarlo como un tema tabú. Creo que es algo que se debe sondear y estar abiertos a esa posibilidad.

      ¡Gracias a ti por contar tu experiencia!

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