Sobre umbrales y la orilla de la playa

Esta entrada tiene 9 comentarios

  1. Viviana Rodríguez Cybulski

    Me ha encantado el video… pero me ha quedado la duda de si el perrete reactivo, cuando reacciona al final del video, lo hace porque siente un tirón de correa de «ir en otra dirección»… igual sé que es super difícil, porque en ese momento el perro siente el impulso de ir hacia el detonante y llevárselo implica, de algún modo, frustrarlo… así que es complicado… gracias por el video!

  2. Carolina y Jordi

    Hola Fer,
    (sorry tengo el día de preguntar hoy) Tengo una duda con el pasar el umbral y el autorefuerzo. Te explico la situación de hoy a ver.
    Hoy estábamos prácticando el olfato en la calle en un parque tranquilo, hemos paseado, visto algunos perretes, contracondicionar como nos enseñaste ayer. Al irnos Marvel ha visto un perro de lejos (que yo no) que estaba fuera de la distancia de seguridad, pero no sé porqué, ha decidido ir corriendo hacia él. Se ha frenado en seco antes de llegar a el. (yo detrás corriendo, el chico me ha dicho que tranquila, así que me he quedado quieta). Se han olido, bien. Pero, el perrete parecía joven y ha intentado montar a Marvel, ella le ha marcado, se han ladrado, y Marvel ha venido conmigo. Esta situación, que para mi no ha sido buena, le retroalimenta? Porque si lo pienso friamente, quitando el inicio maleducado de Marvel (porque ir de frente y corriendo muy perrunamente educado no es) el resto de la interacción creo que ha sido normal (olerse, el queria montarla, ella le ha marcado diciendo que no, él le ha ladrado, ella a él, y se ha venido conmigo).
    Para mi, el ir corriendo es pasar el umbral y x lo tanto olvida todo lo que hemos estado entrenando? O en este caso, es una mala comunicación, y una falta de autocontrol de ver a un perro y quedarse a mi lado aun queriendo ir? (hemos visto otros perros, ella suelta, y se ha venido conmigo sin problema, ahora.. he trabajado el contracondicionamiento).

    1. fernandopef

      Real como la vida misma, jajaja. A ver, a pesar de tener que volvernos un poco paranoicos con la planificación y demás, estas cosas forman parte del juego y a veces es difícil controlarlo todo. A ningún perro le gusta que lo monten. Eso tampoco es educado y demuestra sobre todo un exceso de estrés por parte del otro perro. Es una conducta normalmente relacionada con el aumento del nivel de testosterona, así que tampoco hay que darle más importancia. Marvel mostró su incomodidad y listo; todo bien si sobre todo luego decidió volver a tu lado, tomar distancia. Lo mejor en estas situaciones siempre es esperar a ver qué pasa, observar la situación y luego irse, sin más. Mantenerse por debajo del umbral para contracondicionar y crear nuevas asociaciones es lo suyo, y cada vez que éste se supera y el perro deja de escucharnos, un poco de todo lo trabajado se olvida; pero en este caso es una relación social bien resuelta, no hay que darle más vueltas. En caso de no querer jugársela, habría que poner a trabajar la buena llamada y ofrecerle a Marvel diversión también de nuestra parte. Anticiparse, llamarla y alejarnos un poco, y cuando llegue quizás poner correa después de agarrar de collar y ofrecerle cosas buenas. Como ves, hay muchas opciones, ninguna es menos buena menos mala, de todas podemos salir airosos.

  3. Elena Villares

    Hola. Todo lo que llevo leído me parece muy interesante. En el video anterior los que estamos en ciudad es difícil conseguir un escenario de entrenamiento como ése y además con figurantes (perretes neutros). En el caso de que nos encontremos con distancia suficiente con un perro que ya sabemos que ambos reaccionan ¿merece la pena intentar las aproximaciones controladas?

    1. fernandopef

      Hola Elena, estupendo que estés encontrando interesante lo que va de programa. Mira, para esos casos de ciudad, hay un módulo más adelante sobre cómo hacer cuando no se tiene la ayuda de otros perros ni tampoco de personas. En cuanto a encontrarse con perros a los que sabes va a reaccionar, el primer objetivo será siempre evitar la reacción, por eso lo ideal es mantener la distancia y no buscar aproximaciones. Eso ya llegará más adelante. Mejor quedarse ahí en zona verde, con tu perro tranquilo e ir trabajando el contracondicionamiento (que también verás en otra lección). Es ahí donde se irán produciendo los avances, luego poco a poco se reduce la distancia, pero no debería haber prisa para eso.

  4. GEMA RODRIGUEZ REYERO

    Hola Fer! Comprendido el tema del UMBRAL Y EVITAR QUE LO SUPERE, yo lo llamo entrar en BUCLE.

    Por la calle si nos encontramos detonante de estrés con otros perros o lo que sea, como ya conozco la rigidez del cuerpo de mi perra, su mirada fija, y las patas pegadas al suelo con pegamento, se que si yo no lo he visto….algo anda cerca, asi que sin mas hago lo siguiente muy rápido: la digo «conmigo» y tirón de correa a la vez y me doy la vuelta en lado contrario al estímulo que yo todavía no he percibido. Que sigue volteando la cabeza sigo diciéndola conmigo y alejándome mas y mas. Ya peque de aguantar los tirones de Rona y con su umbral superado, ahora me anticipo siempre que puedo o me da tiempo.

    Sin embargo no se controlar el estres que le provoca el vecino de nuestra puerta(cada vez que sale portazo), le altera muchísimo….imposible la comunicación con este vecino y eso que tiene perro. Rona puede estar lejos de la puerta de casa que enseguida lo huele y sale como un resorte a ladrarle detras de la puerta, ahi Rona supera su umbral y no hace caso a nada, sólo a veces con la palabra «palito» o «pato» (chuches) sale de detras de la puerta, no se como hacerlo. Intento que a los horas que saca al perro que son previsibles en horarios, que Rona no este detras de la puerta de casa.

    Ahora entiendo la asociacion negativa que ha hecho Rona con este estímulo: Se abre la puerta del vecino sale el perro buldog frances suelto ( a mi perra tampoco le gusta este perro) y seguido hay un portazo, luego ese olor se acentúa porque se acercan hasta nuestra puerta para coger el ascensor, que esta pegado a nuestra puerta.

    Sin embrago ayer entrabamos en el ascensor para bajar a pasear y Rona, ya sabia que acababa de estar en ese ascensor el buldog francés y que estaba cerca, al abrirse las puertas en el bajo, estaba el perro con sus dueños pero no de frente, que suele ser un shock , si no apartados al otro lado de la escalera, Rona le ladró y ya, mientras yo con el comando «conmigo».

    1. Campus Fer

      Lo de mantener al perro en zona verde es vital. De forma amable, eso sí. Cuando dices tirón de correa, que a veces es inevitable, este tiene que ser lo más amable posible. Siempre mejor arrastrar, como quien arrastra un bloque de cemento, que tirar, que un tirón.

      En cuanto al caso del vecino, primero si consigues fijas las horas a las que sale, genial. Te anticipas unos minutos antes y estás con Rona primero en la puerta lanzando premios al suelo. Puedes tener la correa puesta. Cuando el vecino salga, ahí empiezas a dar premios en boca de forma más continua. Esto así seguido al principio, luego puedes espaciar los premios esperando a que ella te mire antes de dárselos. Cuando el vecino se vaya y si Rona ha estado tranquila, te la llevas con la correa y alejándote de la puerta, diciendo por ejemplo «¡de maravilla!», «¡super premio!» y después de alejarte unos metros hacia dentro lanzas al suelo un premio de más valor que el que le estabas dando antes. Más valor y también más cantidad. Del super premio hablo en esta lección del programa. Si esto empieza a funcionar, quizás después de una semana, puedes empezar a practicarlo más lejos de la puerta.

      Otra cosa que puedes sumar aquí es el trabajo con zonas calientes. Tener una cama cerca de la puerta en la que Rona sepa que estando encima de ella le llega mucho valor. Entonces te la llevarías ahí (mejor con correa), cuando hubiera que entrenar esta salida del vecino.

      Todas las zonas en las que sepas que ha estado el Buldog, aprovecha para trabajar siempre el contracondicionamiento.

  5. Diana Alvarado Montalvan

    Vale, ya tengo identificadas las situaciones en las que Jagger cruza su umbral. También he observado que este umbral tiene grados, como si fuera una escalera. En lo alto de esta escalera están los perros grandes que se nos acercan más de lo tolerable para él (ladra, se retuerce, se abalanza y me marca a mi o a lo que tenga cerca). Debajo de este escalón están los portales y los perros que le toman por sorpresa (suele hacer lo mismo pero sin morder). En el 3er escalón está la gente corriendo/patinetes/gente gritando que le pillen por sorpresa (ladra y se retuerce pero no se abalanza) y en el último escalón están los objetos extraños y gente que no le guste, aquí ladra o aúlla con la cabeza hacia arriba y retrocede a la vez, es reconducible.
    Tengo una duda. Me queda claro que Jagger tiene su umbral para su reactividad, pero éste umbral también existe cuando se asusta? Es que él con lo inseguro que es, en ocasiones (ahora llevamos una buena racha), se asusta de tal manera que se bloquea, normalmente cuando esto le pasa somos incapaces de entender a qué estímulo reacciona así. Quiere huir pero a la vez se ancla, mira inquieto hacia todos lados, se le cae la cola (tiene una cola de cerdito como buen akita), y solo en una ocasión temblaba.
    Y en este caso, me cuesta más sacarlo de ese estado que cuando es reactivo.

    1. Campus Fer

      Muy bien Diana. Haber identificado todo eso con tanto detalle te ayudará a poder más previsible, anticiparte a posibles situaciones y mantener así a Jagger en zona verde.

      Cuando Jagger se asusta y siente miedo, eso significa que está ya en zona roja. Al igual que con la reactividad, los umbrales si hablamos de miedo son muy similares. Cuando más lejos esté el estímulo que provoca miedo o cuanta menor sea su intensidad si es un estímulo sonoro, en mejor estado emocional estará Jagger para crear nuevas asociaciones con él.

      La congelación funciona como una señal de calma muy exagerada al mismo tiempo que un miedo bastante intenso que lo paraliza. Lo normal y más inteligente sería que intentara huir. En esos casos tienes que proporcionarle una salida lo antes posible hacia un lugar seguro. A veces ese lugar puede estar a tu lado, así que no dudes en ponerte a su altura, acariciarlo, tocarlo, abrazarlo… Lo que sea que notes que le hace sentirse mejor. Es decir, en ese estado no tienes que intentar sacarlo o esperar a ver si él consigue salir por sí solo, no lo conseguirá. Tienes que sacarlo tú como sea, incluso cogiéndolo en brazos.

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